divendres, 31 d’octubre de 2008

Dones i pau

Ja sabeu que en el treball amb Antígona, una de les vessants de la investigació és la mobilització de les dones al voltant projectes i grups a favor de la pau: Dones de negre, Proyectos Ruta Pacífica ....
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MOVIMIENTO SOCIAL DE MUJERES
CONTRA LA GUERRA Y POR LA PAZ
DENUNCIA Y ACCIÓN URGENTE
Nosotras, mujeres populares de distintos rincones del país, indígenas,
campesinas, citadinas, afrodescendientes, mulatas, mestizas,
pertenecientes a diferentes procesos sociales y políticos, organizadas
y aglutinadas en el MOVIMIENTO SOCIAL DE MUJERES CONTRA
LA GUERRA Y POR LA PAZ, reunidas en nuestro encuentro nacional
en la ciudad de Bucaramanga, Santander durante los días 27 y 28 de
septiembre de 2008 DENUNCIAMOS, RECHAZAMOS Y
CONDENAMOS la MASACRE en la que fue asesinada la compañera
OLGA MARINA VERGARA, integrante de la organización Ruta
Pacífica de Mujeres Colombianas, y en la que también fueron
asesinadas tres (3) personas más de su familia, su hijo de 26 años, su
nuera de 22 años y su nietecito, un niño de 5 años de edad.
Esta masacre ocurrió en Medellín, el pasado 24 de septiembre, ciudad
que además de ser la segunda del país en número de habitantes, ha
sido presentada al mundo como “modelo exitoso del proceso de
desmovilización paramilitar”, las masacres, los asesinatos de civiles,
las desapariciones forzadas, son los indicadores de éxito con los que
el gobierno de la “seguridad democrática”, encubre y beneficia a los
criminales.
Nosotras enamoradas y forjadoras de la vida, artesanas de resistencia
y persistencia contra la guerra y por la construcción de una paz con
justicia social y de género, DENUNCIAMOS ante el país y el mundo
que la estrategia patriarcal de la guerra y la violencia en Colombia, se
ensaña contra las mujeres, en todos los rincones de nuestra geografía
nacional se cometen feminicidios, (asesinatos de mujeres), se
desplazan forzadamente, se violan y mutilan, se someten a esclavitud
sexual y doméstica y se condenan a vivir en condiciones de
marginalidad, sin recursos, sin salud, sin agua, sin educación, sin
trabajo, sin protección.
La mal llamada “seguridad democrática”, no significa, ni ha significado
mayor seguridad para las mujeres, protección del derecho a la vida
digna, por el contrario, esta política ha empobrecido mucho más al
pueblo colombiano y ha servido para despojarnos, expropiarnos de
nuestras tierras y territorios, para aniquilar nuestra autonomía y
soberanía alimentarias, para entregarle nuestro país y nuestros
recursos a las trasnacionales para su privatización y explotación,
acabando con nuestra biodiversidad y economías domésticas.